Comunicado del Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa en apoyo al movimiento estudiantil palestino en las escuelas de la UNRWA en el Líbano
El Movimiento Masar Badil de la Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina reafirma su apoyo pleno y explícito al movimiento estudiantil palestino en los campamentos de refugiados palestinos en el Líbano, y lo sitúa en la primera línea de la batalla por la defensa de la conciencia nacional y de los derechos históricos de nuestro pueblo palestino. Asimismo, responsabiliza a la administración de la Agencia de la UNRWA de toda la responsabilidad política y moral por las consecuencias de sus políticas, subrayando que Palestina no se borra de un libro, no se elimina de un plan de estudios ni se cancela de la conciencia; y que los estudiantes de la UNRWA hoy demuestran con hechos, no con palabras, que la decisión es palestina, y que la voluntad nacional no se gestiona, no se domestica, no se compra ni se confisca.
Los estudiantes de las escuelas de la UNRWA son los verdaderos sujetos de decisión en la defensa de su identidad nacional y de sus derechos educativos, frente a todos los intentos de domesticación, tutela e imposición. El creciente movimiento estudiantil y juvenil palestino, y el anuncio de medidas de escalada contra las políticas de recortes sistemáticos que afectan a la UNRWA y contra el crimen político que supone eliminar el nombre de Palestina de los programas educativos, constituye un acto de lucha consciente y legítimo frente a un proyecto claramente definido que busca borrar la memoria nacional, golpear el derecho al retorno a través de la educación y transformar al refugiado palestino en una entidad despojada de identidad, derechos e historia.
Lo que lleva a cabo la administración de la UNRWA en el Líbano, bajo la supervisión de la directora Dorothy Klaus, no puede separarse del entramado de presiones políticas y financieras imperialistas, ni puede justificarse como una falla administrativa o una medida técnica. Se trata, por el contrario, de una implicación directa en el proceso de liquidación de la causa de los refugiados palestinos, lo que hace a la administración de la Agencia plenamente responsable del estallido de la ira popular entre el estudiantado y de las consecuencias de estas políticas que afectan al núcleo mismo de la causa palestina.
La acción de los estudiantes de las escuelas de la UNRWA en el Líbano al quemar la imagen de la directora de la Agencia es una expresión política simbólica y airada de un rechazo rotundo a estas políticas, y un mensaje claro de que la nueva generación palestina rechaza el silencio, rompe la falsa autoridad de una administración cómplice y declara con claridad que Palestina no es un nombre susceptible de ser eliminado, ni una identidad negociable, ni un derecho sometido al chantaje o a la financiación condicionada.