Este año, el Día Internacional de Al-Quds (último viernes de Ramadán) se conmemoró con distintas acciones de solidaridad con la causa Palestina en todo el mundo. Celebrado desde 1979, año en que fue proclamado por primera vez por el Imam Ruhollah Khomeini, la jornada coincidió con una de las escaladas más peligrosas que enfrentan los pueblos de la región.

En la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (Argentina), se realizó un conversatorio organizado por la Cátedra Libre “Said-Fanon. Acercamientos a las sociedades del sur global” y Masar Badil (Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina). En el mismo participaron Angel H. Molina (SaFaSur –UNR; Licenciado en Ciencia Política por la Universidad Autónoma Metropolitana -México) y Lisandro Brusco (Comunicador popular; activista y miembro de Masar Badil).

La primer intervención fue de Ángel H. Molina, quien señaló el compromiso histórico de la República Islámica de Irán con la causa palestina y con la lucha de los pueblos oprimidos en la región:  “Lo cierto es que Irán, desde 1979 manifestó públicamente su apoyo incondicional a la causa palestina, señalando a sus máximos enemigos con claridad, Estados Unidos e Israel, y asumiendo (con sanciones, guerras impuestas, asesinatos y proyectos de desestabilización) las consecuencias de este posicionamiento. La primera medida referida a la política internacional instrumentada por Khomeini fue la instauración del Día de Al Quds, para recodar el último viernes del mes de Ramadán, la importancia de la lucha por la liberación de Palestina. Podría, perfectamente, como lo ha hecho la casi totalidad de los países árabes, expresar una solidaridad apenas discursiva con respecto a Palestina o, incluso, no haberse manifestado en absoluto con el argumento de que es un asunto de los árabes en general y de los palestinos en particular.” En este sentido Molina destacó el rol cómplice y entreguista de los gobiernos árabes; diferenciando al Eje de la Resistencia como un actor real de confrontación al imperialismo y el sionismo: “Mientras los líderes árabes que colmaban sus discursos con referencias a la lucha palestina terminaron escondidos en un pozo (después de servir durante ocho años a los proyectos norteamericanos contra Irán), o buscando refugio para él y su familia en alguna potencia cuando el país caía en manos de un salafismo salvaje, o negociando, uno tras otro, la “normalización” de relaciones con Israel; por su parte, los líderes del eje de la resistencia encontraron la muerte encabezando operaciones militares contra el ocupante. “Nuestra sangre no vale más que la de un niño gazatí” repetía uno de los líderes de Hezbollah antes de ser asesinado…”

“La defección árabe con respecto a la causa palestina se pone en evidencia con la firmeza de Irán en su defensa; el discurso de un panarabismo, que terminó de naufragar en la inacción árabe frente al genocidio en Gaza, muestra su inoperancia mientras los movimientos, también árabes, que se referencian en la experiencia revolucionaria iraní (como Hezbollah o Ansarullah) encabezan, aun a costa de su propia subsistencia, la lucha real contra la ocupación sionista.” (Angel H. Molina)

Por su parte, el activista y miembro de Masar Badil, Lisandro Brusco, destacó la importancia de realizar este conversatorio en la Universidad Pública de la ciudad de Rosario, siendo el estudiantado un actor central en la Revolución Islámica de Irán (1979) y en los distintos procesos de lucha antiimperialista que se han desarrollado en todo el mundo. La propaganda de occidente ha intentado instalar una caracterización sectaria y represiva de la República Islámica de Irán, sin embargo Brusco negó ese relato afirmando: “La República Islámica de Irán siempre actuó con una lógica unitaria y de apoyo a todo movimiento que alzara la bandera de resistencia contra el imperialismo norteamericano y el régimen colonial israelí”. Suponer hoy una derrota de Irán en esta batalla existencial, significaría “una descomposición del tejido resistente, lo cual allanaría el camino del régimen sionista a la consolidación de su proyecto colonial y a EE.UU. como fuerza imperial hegemónica en la región”. Destacó la importancia de respaldar a la República Islámica de Irán y a los distintos movimientos de resistencia en Yemen, Irak, Líbano y Palestina “como un deber histórico de las organizaciones revolucionarias y los libres del mundo”. En este sentido, remarcó lo que el movimiento Masar Badil viene manifestando desde el inicio de la agresión EE.UU. / “Israel” sobre Irán:

“Este es el momento en que la izquierda revolucionaria debe asumir sus responsabilidades históricas frente a la agresión imperialista y las guerras estadounidenses continuas contra los pueblos del mundo — en el corazón de las cuales se encuentran los pueblos de Asia Occidental, África y América Latina. Y es el momento en que la unidad de los movimientos revolucionarios en las calles, plazas, fábricas y universidades se convierte en una necesidad urgente para detener la agresión estadounidense-israelí contra Irán, Líbano y Palestina.”

Luego de la participación de Molina y Brusco, la actividad cerró con una serie de preguntas del público presente. Se destacó la necesidad de seguir librando la batalla comunicacional contra el relato hegemónico y comprometerse en acciones callejeras como la que se realizará en la ciudad de Rosario el próximo sábado 21 de marzo a las 10.30 hs en la intersección de las peatonales (San Martín y Córdoba) bajo la consigna: “No a la agresión imperialista sobre Palestina, Líbano e Irán”.

 

Share this
Send this to a friend