El Movimiento Masar Badil y la red Samidoun participaron en Dublín en el 20º aniversario del partido irlandés Éirígí, destacando la conexión histórica entre las luchas palestina e irlandesa y la necesidad de fortalecer la coordinación internacional contra el colonialismo.
Por invitación oficial del partido irlandés Éirígí (Por una Nueva República), el Movimiento Masar Badil – Movimiento Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina y la red Samidoun participaron en los actos de conmemoración del vigésimo aniversario de la fundación del partido, celebrados en la capital, Dublín, con la presencia de cuadros y dirigentes, en un espacio de encuentro entre fuerzas de liberación frente a los sistemas de dominación y colonialismo.
Masar Badil subrayó que la relación entre los pueblos palestino e irlandés no es circunstancial ni simbólica, sino una continuidad histórica de dos luchas paralelas contra el colonialismo de asentamiento, forjadas a través del sacrificio de los mártires, la firmeza de las y los prisioneros y décadas de resistencia popular y revolucionaria. El movimiento destacó que estos lazos deben avanzar hacia un nivel superior de coordinación y acción conjunta, contribuyendo a la construcción de un frente internacional unificado contra el colonialismo, el sionismo y las fuerzas de saqueo y explotación.
Asimismo, hizo un llamamiento a ampliar la solidaridad con el pueblo palestino en Europa y en todo el mundo, y a reforzar el papel de las fuerzas populares y los movimientos progresistas, señalando que la experiencia irlandesa, con su legado revolucionario, constituye un referente vivo en la lucha contra el colonialismo y en la construcción de procesos de liberación.
El movimiento insistió en la importancia de que la izquierda revolucionaria a nivel internacional adopte una posición clara y firme de apoyo a las luchas de los pueblos contra la dominación y el colonialismo, situando en primer plano la lucha del pueblo palestino como vanguardia de la confrontación en la región. Asimismo, llamó a intensificar las formas de apoyo y solidaridad con las fuerzas de resistencia en Palestina, Líbano, Yemen e Irak, como expresión viva de la voluntad de los pueblos de liberarse y romper las relaciones de poder impuestas.
También subrayó la necesidad de hacer frente a todas las formas de agresión e injerencia externa en los asuntos de la región, incluidas las políticas estadounidenses y sionistas orientadas a someter a los pueblos y saquear sus recursos. En este sentido, destacó la importancia de apoyar a los pueblos que enfrentan esta ofensiva, en particular a la República Islámica de Irán, que afronta una confrontación histórica bajo la agresión estadounidense-israelí y las políticas de bloqueo y presión política y económica.
Por su parte, Charlotte Kates, coordinadora internacional de Samidoun, presentó una intervención política en la que abordó las políticas represivas que el régimen de ocupación ejerce contra las personas prisioneras palestinas en las cárceles, incluidos proyectos legislativos orientados a su eliminación física, en flagrante violación del derecho internacional. Kates afirmó que el movimiento de prisioneras y prisioneros palestinos constituye una vanguardia avanzada en la lucha nacional, y que su experiencia guarda paralelismos con la de los presos irlandeses que también enfrentaron políticas de represión y encarcelamiento.
Samidoun subrayó que las y los prisioneros representan una dirección legítima y de confianza para el pueblo palestino, encarnando una referencia de lucha y resistencia desde el interior de las cárceles, expresión de una voluntad de libertad imposible de quebrar. Asimismo, denunció las políticas de la ocupación dirigidas a arrebatar los derechos fundamentales de las personas presas, desde la atención médica hasta las visitas y la educación, como parte de una ofensiva integral contra el movimiento de prisioneras y prisioneros y su papel en la lucha nacional.
Al cierre de las actividades, se reafirmó que la unidad de las luchas entre los pueblos y las fuerzas de liberación constituye un pilar fundamental frente a los proyectos de dominación y colonialismo, y que Palestina seguirá siendo la brújula de la lucha internacional hasta su liberación del río al mar, el retorno y el ejercicio pleno del derecho de autodeterminación.
La unidad entre las luchas de los pueblos no es simbólica, sino una necesidad estratégica frente a un sistema global de dominación. Palestina sigue siendo el eje y la brújula de la lucha internacional.