Masar Badil: Proteger los logros del Diluvio de Al-Aqsa pasa por frenar los planes políticos minados
Jaldía Abubakra, miembro del Comité Ejecutivo del Movimiento Palestino Ruta Revolucionaria Alternativa – Masar Badil, afirmó que la conformación de lo denominado “Consejo de Paz estadounidense”, así como las propuestas presentadas bajo el nombre de “Comité Nacional para la Gestión de Gaza”, no son sino planes políticos minados, cuyo objetivo es socavar los sacrificios del pueblo palestino y de su resistencia, y pasar por encima de los resultados del heroico proceso de resistencia en la Franja de Gaza, mediante la reimposición de la hegemonía estadounidense-israelí a través de instrumentos políticos “suaves” y títulos engañosos.
Abubakra subrayó que el pueblo palestino no se dejará engañar por estas maniobras ni por estos nuevos marcos, plenamente consciente de que constituyen una prolongación directa del proyecto colonial estadounidense-sionista, que fracasó militar y en el plano de la seguridad en quebrar su voluntad nacional. Ante ese fracaso, Washington ha optado por recurrir a la vía política como alternativa para desmantelar los logros de la resistencia, arrebatar al pueblo palestino el control de su propia decisión nacional y transformar Gaza en un territorio sometido a tutela colonial, mediante herramientas locales e internacionales.
Asimismo, insistió en que ninguna iniciativa estadounidense, europea o israelí en la Franja de Gaza puede ser considerada humanitaria ni políticamente neutral, señalando que Estados Unidos proporciona la cobertura política necesaria para consolidar sobre el terreno aquello que la ocupación no logró imponer por la fuerza. En ese marco, busca imponer fases transitorias que vacían la causa palestina de su contenido político, reordenan el escenario y lo adaptan a las exigencias de la seguridad de la entidad sionista y a los intereses de sus aliados.
Abubakra consideró que el supuesto rechazo del enemigo a la participación de determinadas figuras en estos consejos y comités no es más que una táctica sionista evidente, destinada a obtener nuevas concesiones a costa del pueblo palestino, al tiempo que sirve para consumo interno del régimen, reforzando las posiciones de Netanyahu y preservando la cohesión de su coalición gobernante frente a las presiones y disputas vinculadas al escenario electoral israelí.
Advirtió, además, del grave peligro que supone apostar por estos planes, al constituir una amenaza directa contra la unidad del pueblo y de la resistencia, y un intento deliberado de provocar una fractura interna palestina, mediante la incorporación de actores y figuras locales e internacionales vinculadas al enemigo y a la administración estadounidense, bajo consignas como “estabilidad” y “reconstrucción”.
En este sentido, llamó a las fuerzas de la resistencia palestina a mantener el más alto nivel de unidad sobre el terreno y de alerta política, a rechazar de manera categórica todos los marcos, consejos y comités impuestos desde el exterior, y a no dejarse arrastrar por títulos atractivos que buscan domesticar gradualmente a la resistencia y convertir los sacrificios del pueblo palestino en moneda de cambio en los despachos de decisión estadounidenses.
Finalmente, Abubakra subrayó la necesidad de que los sectores activos del pueblo palestino, tanto en la patria como en la diáspora, impulsen la creación de órganos populares de supervisión surgidos de la voluntad nacional libre, con el fin de proteger los logros de la batalla del Diluvio de Al-Aqsa, confrontar el papel de las instituciones vinculadas a Estados Unidos y a sus proyectos en la Franja de Gaza, garantizar una protección popular de los logros de la resistencia, preservar los enormes sacrificios realizados y evitar que el heroico proceso de resistencia popular sea transformado en una derrota política.