Desde el Movimiento Masar Badil (Ruta Revolucionaria Alternativa Palestina) compartimos el comunicado publicado por las organizaciones hermanas en Líbano, Partido Popular Democrático y Partido de Acción Socialista Árabe, en el marco del cuadragésimo tercer aniversario del «Acuerdo del 17 de mayo» de 1983 entre el gobierno del Líbano y la entidad sionista con la «mediación» de Estados Unidos.
El cuadragésimo tercer aniversario del «Acuerdo del 17 de mayo», el acuerdo de humillación, deshonra y traición, llega mientras el enemigo sionista continúa, con el apoyo abierto de Estados Unidos y Occidente, su brutal agresión contra Palestina, el Líbano y los pueblos de la región mediante asesinatos, destrucción, asedio, ocupación y magnicidio, así como mediante sus ataques diarios contra el sur del Líbano y sus continuas violaciones de la soberanía nacional por tierra, mar y aire.
El Acuerdo del 17 de mayo constituyó un intento de subordinar al Líbano al proyecto sionista estadounidense, de sofocar la voluntad de su pueblo resistente y de convertir al país en un escenario sometido a las condiciones de ocupación y dominación. Sin embargo, este acuerdo fracasó gracias a la unidad de la Resistencia Nacional Libanesa con las fuerzas populares, nacionales y progresistas, y gracias a los inmensos sacrificios realizados por los combatientes de la resistencia y el pueblo libanés en defensa de la libertad, la soberanía y la dignidad nacional.
Hoy, las mismas fuerzas de dominación intentan reproducir proyectos de rendición y normalización bajo nuevas formas, con los lemas de “paz”, “estabilidad” y “realismo político”, mientras el enemigo sionista continúa su ocupación, agresión y crímenes contra los pueblos de la región. Estos llamamientos no expresan más que el deseo de subordinar al Líbano y a la región a los intereses estadounidenses y sionistas, e imponer una derrota política a los pueblos tras el fracaso de la ocupación en doblegar la voluntad de la resistencia.
La entidad sionista no es un socio para la paz, sino una entidad colonial racista fundada en la ocupación, el desplazamiento y la agresión, y solo se la puede enfrentar mediante la resistencia, la unidad popular y la adhesión al camino de la liberación nacional y árabe.
La experiencia ha demostrado, una y otra vez, que la dependencia de la mediación y las concesiones políticas estadounidenses solo ha traído más presión, agresión y violaciones para el Líbano.
El imperialismo estadounidense no es un mediador entre el Líbano y el enemigo sionista, sino el socio directo y la fuerza dominante detrás de la continua agresión contra el Líbano, Palestina y la región. Es el verdadero patrocinador de los proyectos de dominación, normalización y subyugación. Por el contrario, la resistencia nacional y popular, en todas sus formas, ha demostrado ser la fuerza capaz de proteger la tierra y defender los derechos y la dignidad del pueblo.
Nosotros, en la Dirección Conjunta del Partido Popular Democrático y el Partido de Acción Socialista Árabe – Líbano, reafirmamos nuestro compromiso con la vía de la resistencia y la liberación, y nuestro rechazo absoluto a toda forma de normalización, acuerdo y rendición. Asimismo, afirmamos que hacer frente al proyecto sionista forma parte de una lucha más amplia contra la dominación, la explotación y la dependencia imperialistas.
Hacemos un llamamiento a fortalecer la unidad de las fuerzas nacionales, populares y progresistas; a defender el derecho de los pueblos a la resistencia, la liberación, el retorno y la autodeterminación; y a apoyar la firmeza de nuestro pueblo en el Sur y en Palestina frente a la agresión y la ocupación.
Líbano, gracias a sus combatientes de la resistencia, a su pueblo libre y a sus trabajadores, permanecerá fuera del alcance de los proyectos de subyugación y normalización. Palestina seguirá siendo la causa central de la nación árabe y la brújula de la lucha de liberación, hasta la liberación de la tierra y del pueblo, y la victoria completa sobre la ocupación, el colonialismo y la dominación imperialista estadounidense-sionista.
Beirut: 17 de mayo de 2026